Subterránea según Luto

Cali es un territorio en donde florecen múltiples manifestaciones artísticas, a pesar de que luzcan en el ramo las mismas flores de siempre. En el paisaje también podemos apreciar otra cantidad de especímenes que permanecen silvestres, enraizando otra historia, otros colores, otras visiones, que crecen bajo el mismo sol. Tierras fértiles que ofrecen una rica cosecha de publicaciones y arte gráfico: fanzines, carteles, stikers, impresos y demás muestras de la producción local e internacional que se han podido exhibir en las distintas versiones de la feria SUBTERRÁNEA.

La feria se planta donde caiga para ofrecer un sitio a todos aquellos creadores y artistas gráficos que se arriman o viven en este rincón tropical del mundo. Un espacio que se concibió en la Sala Subterránea para recorrer los demás lugares del Museo, ya sea la Casa Obeso o la plazoleta de la Maritza.

Donde sea, SUBTERRÁNEA se queda, y en ella nos hemos podido encontrar con un gran repertorio de artistas, personajes y experiencias que directa o indirectamente han encontrado su lugar en este evento: fanzineros que vienen de todos lados a sufrir por el calor, torneos de parqués, riso-maniacos, la primera feria subacuática, punkeros pasando guayabo en la casa Obeso, talleres de imprenta móvil, la fiesta más maluca del mundo, intercambios de stikers y grandes botines gráficos para todos aquellos que han hecho parte de esta feria cada año, tanto para el público como para los expositores.

Es tal vez una muestra de la verdadera naturaleza de todos aquellos nichos que crecen al margen de los cercos del espectro naranja. Esta es la caleñidad que muchos no esperan encontrar en este panorama, pero que está presente y crece como maleza: necia, constante y abundante.

Luto